Siempre me han gustado las cintas de época, y si tratan a la monarquía más. Recuerdo mucho a María Antonieta, la Reina Adolescente, y las películas sobre la Reina Isabel. Esperaba eso en este filme: las interioridades de una monarca, cuyo reinado es el más largo de la historia.

Dentro del cine, tras sortear más de un obstáculo en busca de asientos, quedé impresionado con lo primero que vi. Victoria, gigantesca en la pantalla, tenía el rostro de un ángel, muy parecido a las pinturas del renacimiento. Mis amigas comenzaron enseguida a hacer comentarios sobre la película; pero yo me quedé allí, anonadado con las imágenes, mientras intentaba comer unas palomitas de maíz.

Realmente fue sólo una impresión momentánea, porque la cinta me fue decepcionando poco a poco…

Lo que parecía en un principio una excelente propuesta para aprender  más de la historia guiados por  la recreación de una época, se convirtió en una película más de amor, un dulce melodrama, donde los desvaríos del corazón de la reina se roban el show opacando —por la falta de enfoque del director y la guionista— otros sucesos de mayor peso como las rebeliones del pueblo y el atentado que le realizan.

Todo el drama que pudiera contener la cinta, la verdadera acción, la profundidad histórica que merece una cinta con el título de La Reina Victoria (The Young Victoria, originalmente en inglés).

Los méritos de la película radican en el tratamiento novedoso de la personalidad de Victoria I de Inglaterra,  vista desde su juventud. La elección de Emily Blunt para el papel de la monarca fue muy acertada (fue nominada a los Globos de Oro), aunque en la representación que hace Rupert Friend del príncipe Alberto no resulta convincente, se ve pobre al lado de Blunt.

La película es bella, tiene una calidad estética increíble: la fotografía, para la que los palacios ingleses resultan excelentes, y el diseño de vestuario (por el que Sandy Powell obtuvo un Oscar) sitúa en la época, dando al público una idea de cómo vivía la Reina.

Si en tu ciudad exhiben La Reina Victoria, o la ves en la red, no pierdas la oportunidad: deja que Victoria te encante con su carácter y su hermosos rostro.

Por su parte, mis amigas ahora sueñan con ser reina.

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