Sólo 52 minutos necesitó Marilyn Solaya, guionista y directora del documental cubano  En el cuerpo equivocado, para adentrarnos en el mundo espiritual que lleva la transexualidad.

Analizando el fenómeno conceptualmente se puede decir que la transexualidad es el conflicto entre sexo biológico y sexo social-psicológico, que causa en las personas el deseo de modificar las características sexuales que no se corresponden con el sexo con el que se sienten identificados y algunas de ellas suelen pasar por un proceso de reasignación de sexo, que puede incluir o no una cirugía de reconstrucción genital.

Con el fondo musical de La Camerata Vocale Sine Nomine y el testimonio de Maví Sussel, Sissí y Ahidée Linares, Marilyn nos demuestra que la transexualidad es más que una elección, más que apariencia, más que luchar  contra de los paradigmas de la humanidad.

Hace 22 años Maví Sussel se sometió a una operación de cambio de sexo     —en mi opinión de REAFIRMACIÓN de sexo—. Según ella testimonia, jamás se sintió hombre, nunca sintió que su verdadero yo estuviese en el cuerpo correcto. Eso no tenía que ver con la homosexualidad, no era un gay lo que ella necesitaba a su lado, quería compartir su vida con un heterosexual que la viera como la mujer que es.

 En el cuerpo equivocado se estrenó la noche del 18 de agosto en la sala Charles Chaplin de la Cinemateca de Cuba y es una obra ganadora no sólo del premio DOCTV LATINOAMÉRICA II, sino del reconocimiento, los aplausos y las lágrimas del público en la sala.

Contar con la presencia de la testimoniante y protagonista de la historia en el acto de inauguración fue un hecho muy emotivo que aumentó la complicidad  de las personas con la historia.

No puedo dejar de mencionar la impresión que me dejó el buen trabajo efectuado por el equipo de la realización. Me impactó, en particular, la  labor de Magaly Pompa en la caracterización de los personajes de Maví niño (Amanda Gallardo) y Maví joven (Lyam Sarduy).

 En general creo que este es un documental didáctico y claro, que ayuda a  comprender el por qué las personas toman determinada decisión en la vida y no el hecho de analizar la decisión como tal.

 Marilyn deja en su dedicatoria y en la esencia de su obra un mensaje que apoyo al ciento por ciento: todos debemos respetar a los demás por lo que son en la vida, por como sean capaces de enfrentar los problemas, por la calidad humana, por los valores que aporten al espacio en que les tocó vivir.

 Juzgar, aprisionar e ignorar a un ser humano por su preferencia sexual o por su manera de llevar la vida ya no está contemplado en este siglo XXI, y eso es algo que la directora nos afirma a través de la interesante historia de vida de una cubana cualquiera, de una persona más de este planeta en el que todos tenemos algún problema.

 Siguen las investigaciones del equipo de Solaya ahondando en el tema de la diversidad sexual y seguimos sus admiradores esperando el próximo estreno, que según la autora tendrá como título Sobre el cuerpo.

 En el cuerpo equivocado estará las próximas semanas trasmitiéndose en el resto de los cines de la Ciudad de La Habana y creo que es una buena excusa para contribuir a la educación  de cada persona y para, si no se puede entender, por lo menos se aprenda a respetar.

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