Fotos- Maité

En una experiencia maravillosa  en el Gran Teatro de la Habana, asistiendo a una función del Lago de los Cisnes, me tropecé  en el intermedio con alguien que, hasta hoy, forma parte de mis modelos de excelencia en cuanto a actuación, carisma y sencillez humana. Estaba yo en mis tiempos de pedir autógrafos y todavía guardo con mucho recelo la respuesta a mi petición: ¨ Sólo va al alma lo que viene del alma ¨. Desde ese entonces, hace ya varios años, María Teresa Pina logró quedarse en un espacio importante de mi vida, convirtiéndose no sólo en un ejemplo como actriz, sino en un prototipo especial de mujer.

Luego de disfrutarla en telenovelas como El eco de las piedras, A pesar de todo y El balcón de los helechos, María Teresa se expone en la pequeña sala del Teatro Adolfo Llauradó de la Casona de Línea con un unipersonal, demostrando una vez  más, que es capaz de suscitar un sinnúmero de emociones, dejando en el escenario la prueba más exacta de su versatilidad profesional.

Escrito por Carlos Padrón y dirigido por la primera actriz y profesora Verónica Lynn nace ¨ La gran tirana ¨, monólogo biográfico que recrea la vida y trayectoria profesional de la cantante cubana Guadalupe Victoria Yolí Raymond (La Lupe).

La Lupe, conocida también como la reina del Latin Soul o más vulgarmente como Yiyiyi, fue una mujer de temperamento explosivo e incontenidos furores en el escenario. Fue una cantante  cubana que alcanzó su éxito en Nueva York en los años 60, donde abrazó una prominente fortuna y se convirtió en leyenda. Por desgracia la sombra de las malas acciones la  ligaron a la droga lo que le causó una temprana muerte, quedándose finalmente, pobre, sola y casi en el olvido.

La proyección de un documental de la Lupe al inicio de la puesta en escena de La gran tirana es, a mi juicio, el mejor estado comparativo posible, para juzgar la actuación de Maria Teresa Pina, quien logra, a través de sus propias emociones y una lujosa interpretación, mostrarnos lo más íntimo de la vida de alguien, que muchas personas de varias generaciones, ni siquiera conocíamos. Con su lema de ¨ Sólo va al alma lo que viene del alma ¨, representó a La Lupe con la destreza que la caracteriza, mostrando la parte humana y tierna de una mujer que bajo los efectos de la cocaína le caía a zapatazos a sus músicos en plena función.

La mutabilidad histriónica de María Teresa me resultó impactante en esta nueva propuesta, la cual tuve el placer de disfrutar al máximo. Recomiendo a todos los fan del buen teatro a que esperen una nueva aparición para regocijarse  con una de nuestras actrices de mejor desempeño.

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